Archivo de la etiqueta: Sherlock Holmes

Hanshichi de Okamoto Kidou

Hanshichi  Cosas que todo el mundo sabe de Hanshichi porque las reseñas se han encargado de mencionarlo una y otra vez: que Hanshichi es un detective en el Japón de los samurais (ésta es fácil porque lo pone en la portada), que su autor creó sus aventuras después de leer una historia de Sherlock Holmes en 1916 y quedar impresionado, que el nombre del detective se escribe en japonés con dos signos y con siete trazos (shichi) y que “permanecerá siempre como uno de los más famosos dentro de la literatura popular japonesa, símbolo pionero del detective pre-moderno, sin haber perdido aún ese aroma todavía feudal en sus aventuras, rodeado de fantasmas, artesanos, pequeños comerciantes, cortesanas y samurais”.

Cosas que no todos saben de Hanshichi porque no todas las reseñas lo mencionan: que las aventuras del detective transcurridas en la antigua Tokio (Edo) han sido traducidas directamente del japonés por primera vez, que cuenta con muchas notas explicativas y con los títulos de los capítulos (también) en japonés, que la editorial, Quaterni, se dedica exclusivamente a literatura japonesa, que muchos de los libros de su catálogo aparecen por primera vez en español y que, pese a algunos errores tipográficos, la edición es muy buena.

Cosas que quizá no muchos sepan porque quizá no muchos reseñadores se atreven a decir realmente lo que piensan (coincida o no con lo que yo pienso): que, en general, las aventuras de Hanshichi me han aburrido, que no es la primera vez que me pasa con la novela policíaca japonesa, que no termina de cuadrarme, que la comparación con Sherlock Holmes no le favorece porque lo bueno de un detective es su razón, no su intuición y que la ausencia de explicación a la resolución de los casos es un error grave por muy adornado con fantasmas, artesanos, pequeños comerciantes, cortesanas y samurais que esté el resto.

Anuncios

Todo Sherlock Holmes de Arthur Conan Doyle

-Va a soplar viento del Este, Watson.

-A mí no me lo parece, Holmes. Hace mucho calor.

-¡El bueno de Watson! Es usted lo único inalterable en una época en la que todo cambia. Pero, aun así, va a soplar viento del Este, un viento como nunca se ha visto soplar en Inglaterra. Será un viento frío y crudo, Watson, y puede que muchos de nosotros nos apaguemos bajo su soplo. Pero, con todo, es Dios quien envía el viento, y cuando amaine la tormenta, el sol brillará sobre una tierra más limpia, mejor y más fuerte. Arranque, Watson, que ya es hora de que nos pongamos en marcha…

Así termina El último saludo de Sherlock Holmes. Y como su nombre indica, es la última aventura del detective más famoso de todos los tiempos. Sin embargo, mi intención no es llenar unas cuantas líneas de tópicos porque ya lo hicieron otros en su momento. Tampoco voy a desgranar los casos uno por uno ni a elucubrar sobre la homosexualidad de Holmes y Watson o sobre la misoginia del primero. También lo han hecho otros. La verdad es que no se puede decir nada de las aventuras de Sherlock Holmes que no se haya dicho ya en el cine, en la televisión o en la misma literatura. Así que optaré por lo personal.

Anoche cuando Holmes le dijo a Watson aquello de “es usted lo único inalterable en una época en la que todo cambia” me emocioné porque es exactamente lo que sus aventuras han significado para mí en los últimos meses: lo que no cambia, la ausencia de incertidumbre. La rutina produce seguridad y para mi mente confusa leer a Conan Doyle antes de dormir ha sido el mejor relajante. En el epílogo, el autor espera que los casos de Sherlock Holmes sirvan para entretener al lector. Pero un escritor debería saber que en el momento en el que alguien lee lo que ha escrito, pierde todo el poder sobre el manuscrito. Por eso, en esta época de incertidumbre, la mente analítica y segura de Holmes es lo mejor que me podría haber pasado y así lo recordaré siempre.

En cuanto a la edición de Cátedra, es la mejor que encontré. Incluye Estudio en escarlata, El signo de los cuatro, Las aventuras de Sherlock Holmes, Las memorias de Sherlock Holmes, El sabueso de los Baskerville, El regreso de Sherlock Holmes, El valle del terror, El último saludo de Sherlock Holmes y El archivo de Sherlock Holmes. Además, introducción, notas, apéndices e índices de Jesús Urceloy. Es una joya.