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Las Siete Maravillas del mundo antiguo de Kai Brodersen

Las Siete Maravillas del mundo antiguo  Las Siete Maravillas del mundo antiguo (helenístico) según historiadores, poetas y escritores clásicos (cuyos escritos Kai Brodersen ha utilizado como fuente) eran las siguientes: las pirámides de Egipto, las murallas de Babilonia, los jardines colgantes de Babilonia, la estatua de Zeus en Olimpia, el templo de Artemisa en Éfeso, el Mausoleo de Halicarnaso y el Coloso de Helios en Rodas. Esta lista jamás fue oficial. La inclusión o eliminación de ciertos monumentos dependía tanto de la religión del autor (los cristianos tendían a eliminar cualquier elemento pagano) como de sus fuentes de información (erróneas o directamente inventadas). Por ejemplo, las pirámides de Egipto, las únicas de los siete que se han conservado hasta hoy, fueron incluidas en listas posteriores al período helenístico como los graneros de José que almacenaban el trigo para alimentar a la población durante los siete años de escasez establecidos.

La anchura de las murallas de Babilonia era algo de concurso: a ver quién escribía la exageración más grande. De los jardines no se sabe nada, no hay rastros arqueológicos, y Brodersen sospecha que fueron un producto de la imaginación colectiva (y de Homero). La estatua de Zeus tiene leyenda de los dioses incluida, igual que el gran Coloso de Rodas, el templo de Artemisa se derrumbó pese a tener unos cimientos peculiares y el Mausoleo de Halicarnaso es un ejemplo para todos los cementerios posteriores. Todos estos datos y muchos más los expone Brodersen en este librito mucho más ordenado y documentado de lo que mi resumen plantea. Es una lección de historia excelente.

En el año 2007 una empresa privada realizó un concurso en el que votantes de todo el mundo decidieron cuáles serían las nuevas Siete Maravillas del mundo. La iniciativa no tuvo mucha acogida en ciertos sectores por su olor a campaña publicitaria y, por ejemplo, el gobierno egipcio se negó a que la pirámide de Ginza se incluyera en ella. Brodersen expone los motivos por los que las Siete Maravillas fueron consideradas precisamente, eso, maravillas, algo digno de ser visto. Uno de ellos era la grandiosidad. A continuación copiaré las siete del año 2007 y me preguntaré durante horas bajo qué criterios fueron escogidas (con o sin influencia de la decisión de la votación popular): Chichén Itzá de México, el Coliseo de Roma, la estatua Cristo Redentor en Brasil, la Gran Muralla China, Machu Picchu, Petra y el Taj Mahal. Volveré cuando termine de reflexionar sobre el tema.