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Tsunami, Photographs, and Then de Munemasa Takahashi

Tsunami, Photographs, and ThenCreo que alguien puso un enlace en Twitter. “Fotografía, Japón, buena causa”, pensé, y me lo regalé para mi cumpleaños. El libro llegó tres semanas después perfectamente empaquetado y con una nota escrita a mano en español de la editorial en la que me encomendaban su obra. Ese día comí leyendo la nota una y otra vez…

Tsunami, Photographs, and Then es la historia de cómo surgió el proyecto Lost & Found después del terremoto del 11 de Marzo de 2011 en Tohoku. El autor, Munemasa Takahashi -fotógrafo-, viajó a la zona, trabajó como voluntario restaurando fotografías y devolviéndoselas a sus dueños y, cuando terminó, se dio cuenta de que había muchas imágenes que no podían ser restauradas ni devueltas, pero que quizá sí servirían como testigo de algo más que lo que habían mostrado las cámaras de televisión. En vez de kilómetros de tierra llenos de escombros, las fotografías dañadas insinúan vínculos, paisajes, personas y recuerdos. Además, Munemasa incita a la reflexión. Y por si esto no fuera poco, los derechos del libro se donan a la ciudad de Yamamoto, en Miyagi, muy afectada por el tsunami.

(Frío, ¿verdad? Soy un poco inútil a la hora de expresar sentimientos complejos por escrito, pero recomiendo el libro. Las imágenes producen pinchazos en la dorsal.)

Tsunami, Photographs, and Then de Munemasa Takahashi

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Talking Pictures de Ransom Riggs

Talking Pictures  Cuando terminé de leer El hogar de Miss Peregrine para niños peculiaresla novela ilustrada con fotografías reales de Ransom Riggs, pensé que la falta de coherencia entre las imágenes y la historia era un punto negativo que pesaba mucho sobre el resultado final pero que, al mismo tiempo, la afición del autor a coleccionar fotos antiguas lo convertía en un hombre interesante.

Talking Pictures es un libro de fotografía diferente. Las imágenes están divididas en siete bloques: Haciendo el payaso, Amor y matrimonio, Tiempos difíciles, La vida en tiempos de guerra, Janet Lee, Esconde ésta, por favor y Misterios sin resolver. Ninguna de ellas está hecha por un profesional sino por personas anónimas cuyos familiares, amigos o conocidos se deshicieron en algún momento de ellas y acabaron en los mercadillos o en la basura. Todas tienen algo escrito por detrás y eso, según el experto coleccionista, el propio Riggs, es lo que aumenta o disminuye su valor.

Una de ellas aparece en el prólogo. Blanco y negro, con la fecha impresa, marzo del 61. Se ve una carretera, una señal de tráfico y un barranco no muy pronunciado contenido por un murete de piedras. Esta foto hubiera ido a la basura si nadie se hubiera molestado en leer lo que hay escrito detrás: “Riostra de rocas cerca de Rose Bowl, Pasadena, California, donde Dorothy encontró a una bebé el 24 de Enero de 1961”. En otra no aparece la fecha pero por el vestuario de los protagonistas debe de ser de los años 20. En primer plano se ve a una mujer sonriente con traje largo de baño y gorro envuelta en lo que parecen ser algas. Encima de su cabeza se puede leer lo siguiente: “Conquistó el océano y volvió con las algas”. Más. Una muchacha negra aparece tumbada en la cuesta de una loma. Mira a la cámara con los brazos doblados y las manos detrás del cuello. A su derecha hay un sombrero de paja. Debajo pone: “Ya no queda mucho”. Las palabras no dicen mucho tampoco, lo curioso es que a la joven solo se le ve una pierna, la izquierda. ¿Es un efecto, no tiene pierna o la ha doblado debajo de su vestido de algodón para engañar? La sección de Janet Lee, de la que no quiero contar mucho, es la más emotiva. Solo diré que la fotógrafo es su madre, que tenía un sentido de la narrativa muy desarrollado y una caligrafía muy peculiar. (En la página del autor hay un video el que se pueden ver algunas más.)

Para mí es una joya. Es estimulante, inspirador, construido con mucho cariño y real. No he contado cuántas fotografías hay pero las palabras escritas con tintas diferentes las convierten en historias que darían para escribir muchos libros. La única pega que puedo ponerle es que está en inglés. Lo compensa el precio, bastante barato para ser un libro tan bueno. De nuevo, para mí es el libro del año y estoy deseando encontrarme con otro similar. Incluso estoy pensando en hacerme coleccionista yo también.

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares de Ransom Riggs

El hogar de Miss Peregrine para niños peculiaresNombre largo de moda, El hogar para niños peculiares de Miss Peregrine, una portada fuera de lo común y páginas que se intercalan con fotografías antiguas que, según el autor, deambulan por mercadillos y librerías hasta que las manos de los coleccionistas las protegen del olvido. Por último, mi primera vez ante una novela ilustrada con fotografías.

Pese a que creo que la habilidad descriptiva de un escritor tiene que tener el poder de hacer creer al lector que está “leyendo” una fotografía sin necesidad de mostrarla, reconozco que la idea del autor era buena. No sé si surgió antes o después de ver las imágenes, pero de lo que no hay duda es de que todo el argumento gira en torno a ellas. Ahora bien si esa historia merece o no la pena es solo competencia de los juicios literarios y el mío considera que Ransom Riggs, de profesión guionista, suspende.

Antes de explicar el porqué tengo que decir que el protagonista de la novela es un adolescente llamado Jacob. Sus padres lo llevan a un psicoterapeuta después de que su abuelo muera en sus brazos en circunstancias sospechosas. El anciano tuvo una infancia difícil, una madurez aventurera y una vejez senil. Acostumbraba a enseñarle a Jacob una serie de fotografías de lo que él llamaba niños peculiares que vivían en el hogar de Miss Peregrine. El psicoterapeuta empuja al chaval a investigar el pasado de su abuelo y ahí comienza lo que yo llamaría un cuento de niños con todo lo bueno y lo malo que muchos de ellos tienen.

Bien, por un lado tenemos fotografías y por otro, una historia. Las fotografías son anónimas pero reales y la historia es de ficción. No cuenta la verdad sobre ellas, ni siquiera se aproxima, y por eso creo que esa falta de honestidad hace que la historia no valga nada. Una parte de lo que digo debe de ser cierto porque el propio autor ha escrito otro libro en el que sí que nos cuenta las historias reales de fotografías antiguas. En menos de un año.