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Black Dahlia Avenger de Steve Hodel

Black Dahlia Avenger  (Cómo me ha gustado la textura de este libro: suave, manejable, con las puntas dobladas por el uso…)

El primer capítulo de Black Dahlia Avenger es una reconstrucción del tiempo que pasó Elizabeth Short en el hotel Biltmore de Los Ángeles la tarde del 9 de enero de 1947. Según la versión oficial, nadie volvió a verla con vida. El segundo comienza seis días después, cuando el cuerpo de Elizabeth Short apareció en un solar cortado por la mitad, drenado y “colocado”. El tercero es desconcertante porque, de repente, el autor cambia de registro y empieza a hablar de su vida. De su matrimonio prematuro, de sus veinticinco años como detective de homicidios de la policía de Los Ángeles y, sobre todo, de la relación complicada con su padre, George Hodel. Al final, Hodel hijo habla de la muerte de su progenitor, del duelo y de cómo entre sus pertenencias encuentra varias fotografías entre las que aparece, sorpresa, Elizabeth Short*.

Su instinto de detective, (según el autor, yo me inclino más por la sospecha razonable), le hizo desconfiar de esas fotografías y, como profesional, decidió comenzar la investigación del crimen como si hubiera sucedido en el año 2000 y no cincuenta años antes. Sus conclusiones son sorprendentes. A pesar de no contar con apoyo oficial ni con ninguna prueba forense capaz de confirmar o negar sus suposiciones, creo que Steve Hodel ha logrado resolver el caso de la Dalia Negra (y posiblemente otros diez o veinte más de mujeres asesinadas entre los años 40 y 60 en California). Sin embargo, nadie va a reconocerle el mérito porque, al parecer, el expediente del asesinato de Elizabeth Short fue “limpiado” hace ya unos años y las pruebas forenses capaces de eliminar todas las dudas, también. Mierda de la policía corrupta enterrada durante décadas que, si resucitaba, arruinaría la vida profesional de muchos jefes de policía de prestigio. Supuestamente, claro.

*El relato de Steve Hodel a mí me convence siguiendo mi propio criterio, que no es el del ningún profesional. Sin embargo, las fotos que desencadenaron su investigación sí me crean dudas. Por muchas pruebas que el autor presente para demostrar que la mujer de las fotos de su padre y Elizabeth Short son la misma persona, a mí no me lo parece. Pero claro, mi criterio es subjetivo y no forense.

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Severed: the true story of the Black Dahlia de John Gilmore

Era guapa, ¿verdad?

Como me ocurre a menudo, yo creía que la Dalia Negra era un invento de James Ellroy. Como casi siempre, me equivoqué. El asesinato de Elizabeth Short ocurrió alrededor del día 15 de Enero de 1947 y, como todo el mundo sabe, su cuerpo apareció cortado en dos por la cintura en un descampado de Los Ángeles. Nadie sabe con seguridad quién la asesinó ni por qué.

Hay teorías, versiones, películas, documentales y libros. De todos ellos, creo que el texto de Gilmore es el más acertado. No porque presente un candidato a asesino bastante probable. Tampoco por la gran cantidad de datos que maneja. Es acertado porque resucita la memoria de Elizabeth Short y se olvida de toda la parafernalia que rodeó a la Dahlia Negra, el invento de la prensa.

¿Y quién era realmente Elizabeth Short? Yo creo que era una mujer infeliz y frustrada que se escondía bajo su capa de maquillaje. Una mujer que frustraba a su vez a los hombres. Una chica joven con un gran problema que no tenía modo de solucionar. Una mujer a la que le gustaba imaginar una vida alternativa que no tenía. Gilmore la describe así y creo que no se equivoca.

Sin embargo, para mí el gran misterio de Elizabeth Short es por qué, más de cincuenta años después, sigue despertando tanto interés. Ya no solo su asesinato y las teorías satélite, sino ella. Quería ser actriz y el tópico aquí se cumple: seguro que jamás imaginó que la fama le llegaría de este modo. ¿O sí?