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Ave del paraíso de Joyce Carol Oates

  Después de leer sus memorias, sentía mucha curiosidad por saber cómo era Joyce Carol Oates como escritora de ficción. Más que sus temas, que podían abarcar muchos géneros, me interesaba saber si empleaba la misma cantidad de digresiones escribiera sobre lo que escribiera. La respuesta es sí. En las memorias quizá se contiene un poco porque está hablando de su intimidad pero en Ave del paraíso es la reina de las digresiones.

Que un escritor tenga un estilo y un tono propios ya es más de la mitad de lo que tienen los demás. En el lector está tomar la decisión de si esa forma se adapta a sus necesidades literarias o no, pero lo que es indiscutible es que preocuparse por algo más que la historia es otorgarle un poco más de profundidad y de cohesión. (Y en estos casos siempre me acuerdo de Poe, de sus cuentos y de su obsesión por la forma.)

¿Y cómo afectan las digresiones a la historia de Ave del paraíso? Multiplican por cien las obsesiones de los protagonistas porque llegan al límite de lo que puede considerarse repetitivo. La novela cuenta la historia de Krista, una adolescente obsesionada con su padre, y de Aaron, otro adolescente obsesionado esta vez con su madre. El nexo que los une es la madre de él, Zoe, que es a su vez amante del padre de Krista, y su asesinato sin resolver. El lugar en el que ocurre todo, Sparta, al norte del estado de Nueva York, y el contexto social, sexo, drogas, racismo, conflictos familiares y amor, componen el resto de la trama.

Acabo de leer una crítica del diario ABC en la que se dice que el hecho de que Oates sea tan prolífica no ayuda a muchas de sus novelas porque parece que han sido publicadas sin la revisión merecida. Es posible que esté en lo cierto porque a pesar del valor que otorgo a la utilización de digresiones, es comprobable que muchas rozan lo cansino y el final es como los míos en este blog, rápido, rápido, que me tengo que ir. Sea lo que sea, como su estilo me ha llamado mucho la atención y la curiosidad todavía no me ha matado, la próxima será La hija del sepulturero.