Archivo de la categoría: Teatro

El público de Federico García Lorca

El público  Hombre 1º dice…

 Pero el ano es el castigo del hombre. El ano es el fracaso del hombre, es su vergüenza y su muerte. Los dos tenían ano y ninguno de los dos podía luchar con la belleza pura de los mármoles, que brillaban conservando deseos íntimos defendidos por una superficie intachable.

Y, salvo el deseo de libertad, yo no entiendo nada.

Yerma de Federico García Lorca

Yerma  Y Yerma dice…

  Yo no pienso en el mañana; pienso en el hoy. Tú estas vieja y lo ves ya todo como un libro leído. Yo pienso que tengo sed y no tengo libertad. Yo quiero tener a mi hijo en los brazos para dormir tranquila y, óyelo bien y no te espantes de lo que digo, aunque yo supiera que mi hijo me iba a martirizar después y me iba a odiar y me iba a llevar de los cabellos por las calles, recibiría con gozo su nacimiento, porque es mucho mejor llorar por un hombre vivo que nos apuñala, que llorar por este fantasma sentado año tras año encima de mi corazón.

Y yo no digo nada…

La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca

La casa de Bernarda Alba  Lorca escribió La casa de Bernarda Alba en 1936, año en el que empezó la guerra civil. Dicen por ahí, no sé si mi imaginación o Ian Gibson, que cuando leyó la obra delante de la familia, sus padres le aconsejaron que eliminara el nombre de Bernarda Alba para evitarse problemas. Aunque los Lorca barruntaron, Federico, que vivía en Madrid, no tuvo en cuenta la advertencia.

Miguel Caballero, autor de la obra Las trece últimas horas en la vida de García Lorca, afirma que entre las personas que fueron a detener al poeta a casa de los Rosales estaba Juan Luis Trescastros, un familiar lejano que ejerció de símbolo de las rencillas entre las familias de la vega granadina dedicadas al cultivo de la remolacha. Al parecer, los Roldán, los Alba y los García Rodríguez (el padre de Federico) estaban enemistados desde finales del siglo XIX por motivos económicos.

El contexto del asesinato del autor queda entonces algo más claro. A lo de ser “gay” y “rojo” hay que añadirle lo de la “venganza familiar”. Qué guerra de envidias más puñetera tuvimos en este país…

¿Y todo este chascarrillo serio qué tiene que ver con La casa de Bernarda Alba? Nada, solo me sirve para aventurar mi opinión. Al fin y al cabo ya hay miles de estudios literarios sobre la obra y lo que yo pueda decir solo sería una repetición. Por eso opto por el atrevimiento: creo que conocer a Lorca significa entender que Bernarda Alba fue solo una inspiración y no una descripción fiel de la Bernarda real. Todos los biógrafos coinciden en que, desde niño, le gustaba pasar tiempo con las mujeres de las casas, que le contaban chascarrillos (también) y le enseñaban canciones. Bernarda Alba tuvo que llamarle la atención y la utilizó como símbolo. Construyó sobre ella su “drama de mujeres en los pueblos de España”.

García Lorca, La Barraca y el grupo literario del 27 en Santander de Celia Valbuena y Benito Madariaga

García Lorca, La Barraca y el grupo literario del 27  En el año 2008, la Universidad Menéndez Pelayo publicó esta investigación con motivo del 75º aniversario de la institución. Después del prólogo del rector (como debe ser), los autores repasan las visitas que Federico García Lorca y su teatro ambulante La Barraca hicieron a Santander y después se centran en las de otros escritores de la generación del 27. Y no hay más. Setenta y cinco páginas de hemeroteca, historia y muchas fotografías.

Lo he leído porque alguien quería tirarlo. Otro alguien lo salvó de la basura y me lo dio. He entrado en diversas páginas dedicadas a la venta de libros y no baja de los veinte euros. Y querían tirarlo.

En la década de los 30, pese a los avances, el número de analfabetos en España era de más de diez millones de personas (de una población de casi veinticuatro millones). La Barraca nació con el ánimo de llevar algo de cultura y de diversión a los pueblos de España. Por eso, nadie debería ni siquiera plantearse tirar un libro así. No sé cuántos analfabetos hay ahora en España, pero sí sé que ignorantes sigue habiendo unos cuantos.