Una mañana de marzo de Joaquín M. Barrero

Una mañana de marzoEn ésta no hay barrio de la Arganzuela en el que yo crecí. En ésta no hay niños huérfanos ni tampoco matadero. Solo unos enviados a Rusia en la guerra. En ésta los recuerdos compartidos no están.

En ésta hay varios olores: a tercera novela, a intento de fracasado de variar la dinámica, a desatención y a falta de edición. En ésta siguen las lecciones históricas forzadas en algo así como “lo que pasó después del Big Bang”. En ésta hay un error tan grave que oscurece todo lo bueno que alguien podría haber visto en ella: Barrero mata a un personaje en un capítulo y en los siguientes sigue vivo. ¿Quién podría seguir después de eso?

Una vez leí que Barrero escribía para palomiteros de verano y pensé que era injusto. Hoy no lo tengo tan claro porque tampoco sé con certeza que ese error sea editorial y no del manuscrito. Solo le queda una oportunidad.