Antigüedades de los judíos I de Flavio Josefo

Antigüedades de los judíos I  Hace diez años, los dos tomos de las Antigüedades de los judíos de Flavio Josefo* costaban una fortuna. Esta edición, en facsímil, me costó 6 euros en Amazon. La diferencia de precio entre ambas ediciones es algo que no soy capaz de entender, aunque también es cierto que, salvo excepciones, suelo dar más importancia al contenido que al continente. Por otro lado, también desconozco por qué la facsímil está dividida en tres tomos. Quizá cuando los lea pueda dar una explicación.

Este primer tomo narra la historia de los judíos desde Adán y Eva hasta la subida al trono del rey David, es decir, los pesos pesados: Noé, Abraham, Isaac, Jacob, José, Moisés, Josué, Samuel, Saúl, David y los Jueces. Veo como un acierto las notas que avisan de la discrepancia entre los libros de la Biblia y Flavio Josefo, aunque el tono de alguna de ellas da a entender que el libro sagrado es una fuente más fiable. O quizá solo haya sido mi impresión. Además, me gusta la coletilla que el autor pone a algunas de las historias que cuenta, sobre todo las referidas a la longevidad de los judíos antiguos, como si ni él mismo pudiera creerlas:

Sobre esto cada cual piense lo que le parezca mejor.

Lo mejor de las Antigüedades es que no intenta sentar cátedra, sino simplemente dar a conocer al mundo grecolatino la historia del pueblo judío. El mismo Flavio Josefo lo explica en el prólogo:

Otros, en fin, escriben la historia por imperio de las circunstancias, porque ellos mismos están involucrados en los sucesos y no pueden abstenerse de relatarlos a la posteridad. Y no son pocos los que se ven incitados a sacar los hechos a la luz del día, exponiéndolos al interés público, debido a la gran importancia de los acontecimientos. De las diversas razones que mueven a los historiadores a escribir sus libros, debo declarar que las mías son las dos mencionadas en último término.

Todo esto sin olvidar que Flavio Josefo era creyente, claro.

No he leído la Biblia ni está dentro de mis prioridades, así que no sé si la cólera de Dios se muestra tan cruda como en las Antigüedades. Mi religión es principalmente la del bien. La del respeto a la vida. Es más moral que otra cosa. Por eso me cuesta tanto entender el porqué de las peticiones de aniquilación de Dios a los judíos. No una ni dos veces. “Aniquilad a tal pueblo, matad a animales, hombres, mujeres y niños. Que no quede nadie.” Si se negaban, si dejaban a uno con vida, Dios castigaba sin piedad. ¿Qué clase de Dios es ése?

* Como siempre, las entradas de la Wikipedia hay que tomarlas con cierto escepticismo. En esta, por ejemplo, no se menciona de forma clara que las referencias a Jesús probablemente fueron introducidas siglos más tarde. Solo habla de “deformación cristiana”.